| BOCA ARRIBA, CON EL HOMBRE ENCIMA.
También denominada "del misionero". La mujer se encuentra de espaldas,
en tanto el hombre, se acomoda entre las piernas abiertas de ella. Es
la posición más común y permite intercambiar caricias, abrazos, besos
y palabras. El nombre de esta postura, parecería proceder de los nativos
que, en Europa o América, veían hacer el amor a los misioneros que venían
a catequizarlos. Tiene el inconveniente común, de ser dificultoso el acceso
al clítoris con los dedos, que muchas mujeres necesitan, para llegar al
orgasmo. El peso del hombre puede ser otro inconveniente para muchas mujeres.
Hay muchos hombres que suelen perder la erección en el momento de subir
sobre la mujer. Una variación interesante, es que el hombre coloque sus
piernas por fuera de las de la mujer, que deberá cerrarlas, dejándolas
entre las piernas del compañero. Otra variación muy utilizada, es la colocación
de las piernas femeninas flexionadas, a la altura de la cintura del compañero. |
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Extraído de "Amor
y Sexo" Dr. David Delvin
Plaza y Janés
editores Esplugues de Llobregat, Barcelona (1985) pág. 134 |