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Conferencias
La vida sexual durante la lactancia
El cuerpo de la mujer atraviesa por muchos cambios y ajustes en el proceso de dar a luz, y estos cambios peuden llevar a veces a que las mujeres no estén interesadas por un tiempo en su vida sexual. Esto les sucede tanto a las madres que amamantan como a las que no.
En realidad, es el nacimiento y no la lactancia lo que más afecta la vida sexual de la mujer. Sin ir más lejos, la lactancia está controlada por hormonas, que hacen que el útero se contraiga y la leche se descargue.
En algunas mujeres esto puede llevar a excitarlas sexualmente, ya que se trata de una reacción hormonal normal.
Es importante tener en cuenta que no todas las mujeres están listas para reanudar la actividad sexual luego del nacimiento. La falta de entusiasmo se puede deber a dolores o el extremado cansancio, ya sea porque el parto fue difícil o por la falta de sueño. Algunas mujeres cuentan que la demanda física y emocional del cuidado del niño hacen que no sientan deseos de iniciar la actividad sexual al finalizar el día. Durante los primeros días de amamantamiento las mujeres suelen experimentar sequedad vaginal, que se puede solucionar con cremas o geles lubricantes previamente indicados por el ginecólogo.
La mujer necesita que su pareja sea paciente y sensible a sus necesidades a medida que se recupera del parto y va sintiéndose segura en la lactancia. Compartir el cuidado del niño que los dos concibieron es también una demostración de amor y afecto por el otro.
Es importante que, en estos momentos, el padre tenga en cuenta cuán importante es la lactancia para su hijo, y ser más comprensivo con la situación que atraviesa su pareja:
* La leche materna contiene todos los nutrientes que necesita el bebé durante los seis primeros meses de vida, en las cantidades necesarias, y sigue siendo el componente más importante en la dieta de los niños menores a los 12 meses. Es el alimento que mejor digieren sus pequeños estómagos. La leche materna, además, cambia con las necesidades del bebé en crecimiento.
* Los niños alimentados con leche materna tienen menos posibilidades de contraer alergias que aquellos alimentados con leche de fórmula. La leche materna, en especial el calostro (la leche que aparece durante los primeros días de vida del bebé) contiene anticuerpos que aumentan la resistencia del bebé a las infecciones. Esto se traduce en menos visitas al pediatra u hospital. También protége a la criatura de enfermedades que pudiera desarrollar más adelante, inclusive aún mucho después de practicado el destete. La vista, el habla y el desarrollo de la mandíbula están relacionados con el amamantamiento. También se conocen los efectos positivos sobre el desarrollo del cerebro del niño.
* La leche materna no necesita ser mezclada ni calentada a la temperatura correcta. Viene en envase práctico y es gratis. Con el dinero que se ahorre en leche de fórmula, la familia podría, al año, comprar algún artefacto que necesiten en la casa.
* La lactancia también es buena para las madres, ya que les ayuda a recuperar su figura después del parto más rápidamente, y les ayuda a protegerse contra el cáncer de mamas y de ovarios, la osteoporosis y enfermedades cardíacas.
Recomendamos reflexionar acerca de las bondades de la lactancia (tanto por parte de la mujer, sobre su propio cuerpo, como del hombre, sobre la trascendencia del amamantamiento), para atravesar esta maravillosa etapa en la vida de la familia.
Dr.Juan Carlos Kusnetzoff
Director del Programa de Sexología Clínica, del Hospital de Clínicas.
juanck@ciudad.com.ar
Tel.: 4825-3470
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